Hay veces en la vida que todo va bien, pero hay pequeñas y pesadas
piedras que nos dificultan el camino.. queremos llevarnos esa piedra con
nosotros, queremos caminar con ese peso extra, aferrados a esa roca como si no pudiéramos
seguir sin ella.. a veces son columnas que nos han servido de apoyo, que nos
han dado fuerza y poder en nuestro camino y las atamos a nuestras vidas como si
fuesen parte de nosotros.. pero no lo son…
Tememos por lo que va a pasar si
la soltamos, tenemos miedo de quienes vamos a ser si seguimos adelante sin esa
roca, si la dejamos en el camino…
Quizás haya razones por las que ya no podemos avanzar con ella…quizás haya
puertas pequeñas adelante donde no podemos pasar con esa piedra, tenemos que
soltar si queremos seguir, seguir bien…
Nos negamos a que lo que fue una columna de seguridad ahora ya no sirva más
que para entorpecer nuestro viaje..queremos llevarla por siempre, porque es con
ella con quien nos sentimos seguros, con quien nos pensamos a salvo…pero, lo
estamos o solo nos engañamos por no querer soltarla?
Es necesario soltarla? No existen rocas que puedan viajar en cada camino
conmigo?
....
Hace dos años escribí esto y hoy vuelvo a leerlo.... Debo decir que ninguna roca es necesaria en la vida.. no nacemos con rocas, y por mas que nos aferremos solo postergamos lo inevitable: la roca se irá.
Pero si puedo decirles que superado el miedo, superados todos los miedos y enfrentando esa situación, asi sea con dolor, nos damos cuenta de que no necesitamos ninguna roca, que nuestro poder se manifiesta en soledad y nuestra vida empieza a resplandecer cuando nos liberamos de ataduras pesadas, sobre todo mentales....
No hay comentarios:
Publicar un comentario